Por qué la rentabilidad y el drawdown deben leerse juntos
La rentabilidad muestra el punto final; el drawdown máximo revela la mayor caída del recorrido observado. Aprende a leer ambos en un mismo historial.
Un porcentaje de rentabilidad ofrece un final limpio, pero no explica lo ocurrido antes de llegar a él. Dos carteras pueden empezar en el mismo valor, terminar con la misma rentabilidad y recorrer caminos muy diferentes.
La rentabilidad muestra el punto final
En un periodo concreto, la rentabilidad compara el valor final con el inicial. Si un índice de capital empieza en 100 y termina en 110, la rentabilidad es del 10%. El cálculo permite comparar, siempre que se utilicen la misma base de valoración y las mismas fechas.
Sin embargo, concentra todos los movimientos intermedios en un único resultado. No indica si la cartera avanzó de forma gradual, permaneció mucho tiempo por debajo del inicio o dependió de una recuperación tardía.
El drawdown muestra la caída desde un máximo
Un drawdown comienza cuando la cartera cae por debajo de un máximo anterior. El drawdown máximo es la mayor caída observada entre un pico y el mínimo posterior durante el periodo medido.
No es simplemente la diferencia entre el inicio y el valor más bajo. Imagina que la cartera sube de 100 a 120 y después baja a 96. La caída desde 120 hasta 96 es del 20%, aunque 96 esté cerca del punto inicial. Si más tarde termina por encima de 120, la rentabilidad final puede ser positiva sin borrar esa caída del historial.
La misma rentabilidad puede ocultar otro recorrido
Dos trayectorias simplificadas pueden empezar en 100 y acabar en 110. La primera avanza en pasos pequeños y sufre un retroceso moderado. La segunda sube, cae con fuerza desde su pico y luego se recupera. El final es idéntico; el drawdown máximo no.
Además, las pérdidas y las recuperaciones son asimétricas. Tras una caída del 20%, hace falta ganar un 25% desde el nivel inferior para volver al máximo anterior. En futuros, el apalancamiento puede acelerar estos movimientos.
El método de medición cambia el dato
Un cálculo con cierres diarios puede omitir una caída y recuperación intradía. Las observaciones por minuto pueden captar un mínimo más profundo, mientras que los datos semanales o mensuales suavizan el recorrido. La frecuencia, las fechas y la definición del valor de la cartera deben estar claras.
También importa si el patrimonio incluye ganancias y pérdidas no realizadas o solo operaciones cerradas. Los depósitos y retiros pueden distorsionar la serie si no se identifican correctamente.
Al comparar historiales, la rentabilidad y el drawdown deben cubrir el mismo periodo y utilizar métodos compatibles. No conviene combinar una rentabilidad de 30 días con un drawdown de toda la historia.
El drawdown es evidencia, no un límite
El drawdown máximo histórico describe la peor caída observada. No predice la caída más profunda que podría ocurrir después. Un historial corto quizá no incluya una tendencia prolongada, un problema de liquidez o una reversión rápida.
También es diferente del Total Stop Loss u otro ajuste de Binance. El dato histórico describe la cartera líder; el control de plataforma es una instrucción configurada para una cuenta copiada. La ejecución, los saltos de precio, el funding, las comisiones y el momento de inicio pueden separar ambos recorridos.
Lee ambos datos junto al gráfico
- Confirma las fechas exactas.
- Lee rentabilidad y drawdown máximo para el mismo periodo.
- Observa cuándo aparecieron el pico, la caída, el mínimo y la recuperación.
- Comprueba frecuencia, posiciones abiertas, base de valoración y diferencias de ejecución.
Cómo presenta Lavi el historial
Lavi coloca juntos rentabilidad, drawdown máximo, fechas, duración y curva normalizada. La rentabilidad responde dónde terminó la cartera. El drawdown indica cuánto cayó desde un máximo. El gráfico muestra cómo fue realmente el trayecto.
